domingo, julio 29, 2007

No sé cómo, me reinvento.

Déjame mirar un momento, no hay nada que pueda detener esta fugaz mirada, solo un instante, un revuelo de sol, un solo parpadeo. Busco un remanso de paz tras la explosión de fuerza que me ha hecho llegar aquí. Malherida, moribunda, solo un remanso de paz.
Nunca antes había podido superar barreras hasta hoy inalcanzables. Un instinto desconocido, me empuja de forma brutal a seguir ejerciendo esta fuerza que me hará conseguir mi objetivo, anhelado, olvidado, fracasado en tiempos, y recuperado hoy con un brillo de promesa que se ha inyectado en el corazón de forma dolorosa.
El miedo asalta mi empuje, me desequilibra y me aturde para que cese en mi renovado empeño. Miedo a todo, a nada real, solo miedo a volver al fracaso, al rechazo del objetivo conseguido por no ser tal y como se pinta en mi sueños.
Sinceramente sé que la soledad no es como en el pasado, esta vez me siento acompañada, quizás porque es más fuerte el deseo de estarlo que en otras ocasiones. Hay algo nuevo en este reto, algo que antes no existía, un talud de seguridad que me guía, me dirige, me soporta, me protege. Sé que este es el tiempo, el momento, la ocasión en que triunfaré.
Los sentimientos se arremolinan en el alma y forman un cúmulo que hierve y explota de forma intermitente y aunque la confusión por esto me sacude, sigo de forma intuitiva el camino marcado.
No sería justa si no admitiera que he dado pasos atrás, pasos errados o pasos en falso. Los di y creo que los daré, pero también creo que son necesarios para afianzar mi camino.
Lo único que quiero es poder progresar, de forma rápida o lenta, constante o intermitente, pero necesito saber que no hay camino de vuelta al abismo, que queda tan lejos de mi cuerpo que no podría nunca regresar allí, caer inerte en la oscuridad. Necesito saber que aunque la noche me invada nunca será igual que aquel tiempo en que las cuencas vacías de mis ojos no vieron jamás el inicio de un nuevo día.

3 comentarios:

Yo dijo...

Bienvenida a casa Aneralia, ya te echábamos de menos :)

JOSE JUAN dijo...

Tienes bastante razón en lo que escribes, y por eso no debes desistir en tú empeño, porque todo lo que se consigue con trabajo y constancia queda marcado en tu interior y así lo podrás mostrar al exterior. Se fuerte y sigue el camino.

Aneralia dijo...

Gracias Jota, eso es lo que necesitaba... Besos.