miércoles, agosto 29, 2007
Todavía no es Invierno.
Se que lo parece, aunque haga sol, pero sí, parece que es invierno. Para mi es invierno. Que frio de desilusión me arrastra. ¿Dónde estas?. Te busco pero no te encuentro. Hasta que te encuentro. ¿Por qué me duele tanto amarte? ¿Por qué te necesito tanto? Sálvame de este agosto de invierno...
Llueve afuera,
llueve además.
Está desierta la ciudad
mientras tú y yo
nos refugiamos en la eternidad.
No siento frío cerca de ti,
dentro de mi brilla el sol.
Se cae el cielo y que mas da,
tenemos nuestro mundo.
El día sigue siendo azul,
si estamos juntos.
No importa nada más,
que aquí jamás será,
Invierno.
Tanto ruido, tanta soledad,
gente que corre sin parar.
Tras la puerta ese universo
de infinita paz.
Necesito la calma que tu me das.
Se cae el cielo y que mas da,
tenemos nuestro mundo.
El día sigue siendo azul,
si estamos juntos.
No importa nada más,
que lo que tu me das!!!!
Nubes, viento, miedo, lluvia,
Noches grises, ni una luna,
otro invierno de oscuridad
Tú me besas, tú me curas,
Tu calor y tu ternura no lo dejan entrar
Invierno, Invierno, Invierno
Se cae el cielo y que mas da
Tenemos nuestro mundo
El día sigue siendo azul
si estamos juntos
No importa nada más
Que aquí jamás será
Invierno
Se cae el cielo y que mas da
El día sigue siendo azul
Se cae el cielo y q mas da
Tenemos nuestro mundo.
*Canción: Reik, Ilustración: Teresa Mz
Etiquetas: Música del alma
sábado, agosto 25, 2007
Receta para el ánimo.
Amalia guisaba algo de comer en la cocina de la casa familiar, mientras que Ricardo, deambulaba por el pasillo a pasos cortos y atropellados buscando algo que, sin duda, parecía importante.
Amalia es una mujer madura, ligeramente redondeada, quizás debido a su pasión por el exquisito arte de degustar buenos alimentos. Chapotea con una cuchara de palo en una olla llena de comida abundantemente sazonada con tomate, mientras canturrea alguna canción antigua, quizás una copla a la que se le ha ido deshilachando la letra hasta ser solo un murmullo ininteligible en su boca carnosa y rosada.
Ricardo es un hombre maduro, ligeramente encorvado por el paso de los años y las responsabilidades laborales y familiares. En su juventud fue alto y delgado, pero el tiempo también ha hecho mella en él y sólo queda de aquellos días un brillo juguetón en sus ojos que a veces también brilla en su sonrisa. Lleva las puntas de los dedos manchadas de tinta y relee una y otra vez un trozo de papel que sujeta entre sus manos.
En una de sus frenéticas idas y venidas, Ricardo hace una parada en seco, gira bruscamente su cuerpo y se inclina hasta aparecer cómicamente asomado por el hueco de la puerta de la cocina y pregunta con aire misterioso:
- Amalia,… ¿Para animar algo? ¿Tú que haces?
Se hace el silencio. Amalia mira hacia arriba como intentando atrapar los pensamientos que ahora se escurren de su cabeza. Tuerce el gesto al darse cuenta que el techo está empezando a soltar pequeños trozos de la pintura plástica que hace años soporta el constante uso de la cocina. Ricardo se impacienta:
- ¡Amalia!- Le reclama en tono suplicante.
Amalia olvida por un momento la pintura y sentencia con aire de satisfacción:
- Tomate. Tomate frito.- y respira aliviada como el que ha descubierto una verdad universal.
- ¡Amalia! ¿cómo voy a poner eso en una carta?
- El tomate frito va con todo – sigue razonando Amalia convencida de su genial afirmación- si tienes arroz solo, le pones tomate y ya la cosa cambia, si tienes trozos de pollo seco, con el tomate frito te sale un guiso que levanta a los muertos, si te han sobrado judías verdes, que enseguida se ponen feas…
- ¡Amalia! como le voy a poner eso a la pobre Raquel, acaba de divorciarse y a ti solo se te ocurren soluciones gastronómicas. ¡Qué cosas tienes! Si le digo eso seguro que no se anima.
Ricardo se aleja abatido por el pasillo rascándose la incipiente calva que asoma por su coronilla. Amalia, en la cocina, prosigue la explicación de tan genial descubrimiento.
- Bueno… y ya si le pones patatas fritas, seguro que se acaba de animar del todo. Vamos, me dirás tu que es lo mismo unos pobres huevos que unos huevos con patatas fritas, y si es un pollo frito…, si es con tomate ya está bueno, pero ¿cómo está con patatas fritas? ¡Eso está divino!...
Ricardo coge un sobre del escritorio, lo alisa con los dedos y mete en él un trozo de papel algo arrugado y garabatea rápidamente lo que parece una dirección postal. Dentro del sobre, la carta que finalmente ha escrito, dice así:
“Querida Raquel,
Hemos sentido mucho la noticia de tu separación de Alfonso. Ya sabemos que la vida a veces te lleva por caminos dolorosos. Esperamos que estés bien y que te recuperes pronto de este trago, para lo que, por supuesto, puedes contar con nosotros. Nunca es tarde para retomar tu vida y nosotros estaremos encantados de que encuentres la felicidad de la forma que tú prefieras. Así que ahora tienes que animarte, por cierto, Amalia dice que para eso ”tomate y patatas fritas”.
Un cariñoso saludo de tu primo,
Ricardo.”
La casa queda en silencio después de apagar las luces, el sobre duerme sobre el mueble de la entrada y la oscuridad de la noche entra por el ventanal de la cocina alumbrando una triste hilera de platos que esperan ser devueltos a su estado original por la mañana. Todo duerme, todo reposa y en el ambiente permanece un dulce olor a tomate… y a patatas fritas.
Amalia es una mujer madura, ligeramente redondeada, quizás debido a su pasión por el exquisito arte de degustar buenos alimentos. Chapotea con una cuchara de palo en una olla llena de comida abundantemente sazonada con tomate, mientras canturrea alguna canción antigua, quizás una copla a la que se le ha ido deshilachando la letra hasta ser solo un murmullo ininteligible en su boca carnosa y rosada.
Ricardo es un hombre maduro, ligeramente encorvado por el paso de los años y las responsabilidades laborales y familiares. En su juventud fue alto y delgado, pero el tiempo también ha hecho mella en él y sólo queda de aquellos días un brillo juguetón en sus ojos que a veces también brilla en su sonrisa. Lleva las puntas de los dedos manchadas de tinta y relee una y otra vez un trozo de papel que sujeta entre sus manos.
En una de sus frenéticas idas y venidas, Ricardo hace una parada en seco, gira bruscamente su cuerpo y se inclina hasta aparecer cómicamente asomado por el hueco de la puerta de la cocina y pregunta con aire misterioso:
- Amalia,… ¿Para animar algo? ¿Tú que haces?
Se hace el silencio. Amalia mira hacia arriba como intentando atrapar los pensamientos que ahora se escurren de su cabeza. Tuerce el gesto al darse cuenta que el techo está empezando a soltar pequeños trozos de la pintura plástica que hace años soporta el constante uso de la cocina. Ricardo se impacienta:
- ¡Amalia!- Le reclama en tono suplicante.
Amalia olvida por un momento la pintura y sentencia con aire de satisfacción:
- Tomate. Tomate frito.- y respira aliviada como el que ha descubierto una verdad universal.
- ¡Amalia! ¿cómo voy a poner eso en una carta?
- El tomate frito va con todo – sigue razonando Amalia convencida de su genial afirmación- si tienes arroz solo, le pones tomate y ya la cosa cambia, si tienes trozos de pollo seco, con el tomate frito te sale un guiso que levanta a los muertos, si te han sobrado judías verdes, que enseguida se ponen feas…
- ¡Amalia! como le voy a poner eso a la pobre Raquel, acaba de divorciarse y a ti solo se te ocurren soluciones gastronómicas. ¡Qué cosas tienes! Si le digo eso seguro que no se anima.
Ricardo se aleja abatido por el pasillo rascándose la incipiente calva que asoma por su coronilla. Amalia, en la cocina, prosigue la explicación de tan genial descubrimiento.
- Bueno… y ya si le pones patatas fritas, seguro que se acaba de animar del todo. Vamos, me dirás tu que es lo mismo unos pobres huevos que unos huevos con patatas fritas, y si es un pollo frito…, si es con tomate ya está bueno, pero ¿cómo está con patatas fritas? ¡Eso está divino!...
Ricardo coge un sobre del escritorio, lo alisa con los dedos y mete en él un trozo de papel algo arrugado y garabatea rápidamente lo que parece una dirección postal. Dentro del sobre, la carta que finalmente ha escrito, dice así:
“Querida Raquel,
Hemos sentido mucho la noticia de tu separación de Alfonso. Ya sabemos que la vida a veces te lleva por caminos dolorosos. Esperamos que estés bien y que te recuperes pronto de este trago, para lo que, por supuesto, puedes contar con nosotros. Nunca es tarde para retomar tu vida y nosotros estaremos encantados de que encuentres la felicidad de la forma que tú prefieras. Así que ahora tienes que animarte, por cierto, Amalia dice que para eso ”tomate y patatas fritas”.
Un cariñoso saludo de tu primo,
Ricardo.”
La casa queda en silencio después de apagar las luces, el sobre duerme sobre el mueble de la entrada y la oscuridad de la noche entra por el ventanal de la cocina alumbrando una triste hilera de platos que esperan ser devueltos a su estado original por la mañana. Todo duerme, todo reposa y en el ambiente permanece un dulce olor a tomate… y a patatas fritas.
Etiquetas: Relatos
viernes, agosto 24, 2007
Solo su voz...
Hoy no hay palabras... solo su voz... (Gracias Pasión).
Con las lluvias de invierno
con mis primeras canas
llegastes a mi vida niña del alma.
Lo mismo que el levante
Lo mismo que el levante
vuelve loca las flores
tu a mi me has vuelto loca
loca de amores.
Por ti daria la vida
Por ti daria la vida
por ti bebo los vientos
por ti derrumbaria
los pilares del cielo.
Yo no he sentido nunca
Yo no he sentido nunca
celos por nadie,
y ahora niña no quiero
que a ti te roze el aire.
Mi niña marinera
Mi niña marinera
la de los ojos negros
la de la piel morena
mi rosa de los vientos.
La que me ha vuelto loco el corazón,
La que me ha vuelto loco el corazón,
la que me da la vida al despertar,
la que cada mañana
con una sonrisa me vuelve a llenar.
Tan poquita cosa,
Tan poquita cosa,
eras tan poquita cosa,
que te cogi entre mis manos
como el que coge una rosa.
Tan poquita cosa,
Tan poquita cosa,
siendo tu tan poca cosa,
llenastes mi vida entera
igual que las mariposas
llenan la primavera.
Yo no te conocia
Yo no te conocia
solo te imaginaba
yo contaba los dias
loco por ver tu cara,
y un canto de sirena
senti por dentro
y solo una mirada niña
basto para querernos.
Mi norte, mi poesia,
Mi norte, mi poesia,
mi cruz y mi tormento,
mi pena, mi alegria ,
mis sentimientos.
Y como ya te he dicho
Y como ya te he dicho
lo mismo que al levante,
tu a mi me has vuelto loco
como a un amante.
Eres tan poquita cosa..
Eres tan poquita cosa..
Etiquetas: Música del alma
miércoles, agosto 22, 2007
Me duele amarte tanto
Hoy es de esos dias en los que la tristeza te acompaña. Cuando esto sucede la música puede ser un bálsamo que alivia los pequeños trozos cristalinos que se acumulan en el alma hasta herir profundamente con un escozor ciego, casi como un dolor aletargado. Hoy tengo la terrible sensación de que he perdido a alguien, alguien que quizás nunca tuve, que quizás nunca podré tener. Como ya os he dicho en otra ocasion la música es la mejor expresión de un sentimiento, y esta vez es esta canción de un grupo: Reik, la que resuena en mi cabeza de forma constante... Y así es... me duele amarte...
Me duele amarte
Sabiendo que ya te perdi
Tan solo quedara la lluvia
Mojando mi llanto
Y me hablara de ti
Me duele amarte
Los sueños que eran para ti
Se pierden con cada palabra
Con cada momento que espere vivir
Me duele mas imaginar
Que tu te vas y dejaras
Detras de ti
Tu ausencia en mis brazos
Me duele tanto sospechar
Que ni tu sombra volvera
Para abrigar
Mi alma en pedazos
me duele amarte asi
Hasta morir
Lanzandome a la nada viendote partir
Me duele aquel Abril
Cuando te vi
Por vez primera y dije que eras para mi
Me duele amarte tanto
Me duele amarte
Los sueños que eran para ti
Se pierden con cada palabra
Con cada momento que espere vivir
Me duele mas imaginar
Que tu te vas y dejaras
Detras de ti
Tu ausencia en mis brazos
Me duele tanto sospechar
Que ni tu sombra volvera
Para abrigar
Mi alma en pedazos
Me duele amarte asi
Hasta morir
Lanzandome a la nada viendote partir
Me duele aquel Abril
Cuando te vi
Por vez primera y dije que eras para mi
Me duele amarte tanto
Me duele amarte tanto....
Me duele amarte tanto....
...y aún así te sigo esperando...
Etiquetas: Música del alma
domingo, agosto 19, 2007
Dormida en el corazón.
Hace tiempo que escribí esto, pero aún esta vigente... sigo esperandote y, aunque la tristeza abata a veces mi corazon, mi mirada sigue tornasolada de luna.
Una sonrisa de crayon.
Una mirada
tornasolada de luna.
Una esperanza
dormida en el corazón.

Etiquetas: Poemario
sábado, agosto 18, 2007
Todavía
Es curioso como a veces una canción expresa justamente aquello que sientes en tu corazón. Esto es lo que me pasa con una maravillosa versión del bolero "Todavía", del maestro Armando Manzanero, interpretado por la Niña Pastori en su disco Joyas Prestadas. Así que, como no sé poner todavia música en el blog (espero que alguien me enseñe pronto...) Os dejo la letra y os recomiendo que la busqueis. A ti amor... nada más... solo decirte.... Todavía.
Todavia,
cuando amanece quiero verte todo el dia,
cuando anochece sigue siendo mi alegria,
tu presencia,
vida mia.
Todavia,
guardo la prisa de llegar hasta tu casa,
si no has llamado me pregutno que te pasa,
todavia,
vida mia.
Todavia,
guardo un beso y un suspiro para darte,
si me faltas no me canso de extrañarte,
todavia,
vida mia.
Todavia,
quiero ver llegar al fin la primavera,
para darte de sus flores la primera,
todavia ,
vida mia.
Todavia,
guardo un beso y un suspiro para darte,
si me faltan no me canso de extrañarte,
todavía,
vida mia.
Todavia,
quiero ver llegar al fin la primavera,
para darte de sus flores la primera,
todavia,
vida mia.
Etiquetas: Música del alma
viernes, agosto 17, 2007
Mi Sueño
¿Cuál es el tacto de un sueño? ¿Cuál es su olor y su aspecto? ¿Es mejor desenvolverlo de su envase onírico? o ¿dejarlo que repose junto el sabor infantil de la granizada y el deseo de volar de cuando niño?
Tengo un sueño, que late dentro y del que a veces reniego. Tengo un sueño grande que me duele en el pecho. Pero no quiero hacerlo cierto. No quiero sacarlo de dentro para que el aire pueda, cuando menos, marchitarlo y acaso envejecerlo. Tintarlo de realidad para que palidezca el rosado de su tacto.
No quiero que nadie lo vea desnudo y descarnado. Mirarlo así me entristece, la realidad siempre me entristece, tanto… Pero es grande y, casi aprisionado entre mis costillas, lucha por salir, por desembocar en ese final tan gris que tienen todos los sueños que se estrellan contra el asfalto erizado.
Me duele el sueño en el pecho, quiero sacarlo, como una lágrima de amor, como un susurro, pero no puedo. Me acecha tanto el miedo, como un silencio de sol, como un silbido triste y mortal. Pero él está ahí, tan bello, tan lleno de fantasía, tan completo.
Amaso su contorno con luces de madurez, los adultos no sueñan, no deben soñar…no con cosas de niños. Asómate a mi pupila, mi pupila grande y redonda, y verás que al fondo, donde emergen los sentimientos, habita mi sueño.
Tengo un sueño, que late dentro y del que a veces reniego. Tengo un sueño grande que me duele en el pecho. Pero no quiero hacerlo cierto. No quiero sacarlo de dentro para que el aire pueda, cuando menos, marchitarlo y acaso envejecerlo. Tintarlo de realidad para que palidezca el rosado de su tacto.
No quiero que nadie lo vea desnudo y descarnado. Mirarlo así me entristece, la realidad siempre me entristece, tanto… Pero es grande y, casi aprisionado entre mis costillas, lucha por salir, por desembocar en ese final tan gris que tienen todos los sueños que se estrellan contra el asfalto erizado.
Me duele el sueño en el pecho, quiero sacarlo, como una lágrima de amor, como un susurro, pero no puedo. Me acecha tanto el miedo, como un silencio de sol, como un silbido triste y mortal. Pero él está ahí, tan bello, tan lleno de fantasía, tan completo.
Amaso su contorno con luces de madurez, los adultos no sueñan, no deben soñar…no con cosas de niños. Asómate a mi pupila, mi pupila grande y redonda, y verás que al fondo, donde emergen los sentimientos, habita mi sueño.
* Texto: Aneralia. Ilustración: TeresaMTZ
Etiquetas: Sentimientos
jueves, agosto 16, 2007
Camina Rayo
Camina el rayo, cabalga,
reloj de plata y silencio.
Camina el rayo sesgando
la soledad de mi aliento.
Camina el rayo, despierta
suciedades de los cuerpos.
Camina, camina lento
con su cuchilla de hielo.
Camina el rayo, camina
sobre un cadáver sin dueño.
Sobre el valle ceniciento,
reloj de plata y silencio.
Camina el rayo sesgando
la soledad de mi aliento.
Camina el rayo, despierta
suciedades de los cuerpos.
Camina, camina lento
con su cuchilla de hielo.
Camina el rayo, camina
sobre un cadáver sin dueño.
Sobre el valle ceniciento,
camina el rayo deshecho.
Etiquetas: Poemario
martes, agosto 14, 2007
Mares, océanos y todo de color...
Me parece raro publicar dos post seguidos hablando de sitios donde poder comprar pero la verdad es que este ha sido el descubrimiento del verano (y si... lo confienso... me he regalado alguna cosilla). Esta web http://www.mardecolor.es/ pertenece a una de esas personas que yo considero que tienen arte, de alguna manera o de otra es capaz de crear ilustraciones y otros objetos que son realmente maravillosos. Este don, siempre envidiable, es algo que se debe promocionar. Totalmente artesanales, el surtido de objetos y complementos me ha embaucado, y le deseo a su autora toda la suerte posible para que pueda seguir creando, y disfrutando con ello... Mar.. un beso fuerte.
P.D.: Post patrocinado y recomendado by Cristi (Nosotras mismas y el mundo).
Etiquetas: Tienditas
lunes, agosto 13, 2007
De galletas y otras Niñerias.
Hay que ver las cosas que te encuentras navegando por la red. En estos largos viajes océanos he descubierto una página que me ha hecho revivir emociones infantiles. Es una empresa que se dedica a hacer galletas de esas con las que hemos soñado de niños. Cuando vi la cantidad de modelos y figuras que tienen me imaginé con veinte años menos, con más ilusión y más fantasía, y me imaginé lo que me habría gustado que alguien hiciera galletas así para mí. La única pega (los sueños siempre las tienen cuando se llevan a la realidad) es el precio. Una caja de 30 galletas (49€ + gastos de envio). Aunque siempre digo que la ilusión no tiene precio y a veces nos merecemos un pequeño regalo para el alma... y vosotros ¿qué pensais?. http://www.kukis.es/

Etiquetas: Tienditas
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