A veces dudo mucho, bueno vale, muchas veces dudo sobre todo, soy la duda constante... pero ahora le ha tocado a mi vocación, y es que, por si ustedes no lo sabían, una va para maestra.
La escuela es un territorio hostil, lleno de alimañas y demás seres incivilizados contra los que hay que luchar (que buena expectativa tenemos sobre la escuela, eh?), la mayor tasa de bajas en maestros están causadas por depresión o problemas psiquiátricos, seguidos de enfermedades relacionadas con la voz, debido al continuo desgaste que sufren por hablar a un volumen alto constantemente. Le siguen las generadas por problemas reumatológicos, traumatológicos y por maternidad.
Estudiando este panorama, una se sigue preguntando ¿Por qué querré yo ser maestra?. A lo que podemos encontrar varias respuestas.
1. Por la media jornada y las vacaciones (que dirían aquellos que piensan que los maestros viven muy bien).
2. Por hacer algo útil con mi vida formando y educando a aquellos que serán los responsables del futuro.
A la primera opción tengo una respuesta tajante, lo cierto es que, según los psicólogos, la de profesor es una de las profesiones más duras. De hecho, en Valladolid, unos 45 docentes deben coger la baja por causas psiquiátricas cada mes, según los datos que maneja la Dirección Provincial de Educación, por lo tanto las vacaciones y la media jornada es casi prescripción médica.
Contra la segunda no tengo nada que rebatir, es lo mejor que creo que puedo hacer por mi vida, intentar ser una buena profesional para darles el derecho a "aprender a aprender" de forma que sean independientes, críticos, libres.
Así que, visto el panorama, va a ser verdad eso que dice mi hermano de que la solución está en el "barreño".... ¿Cómo? ¿No sabéis cómo es? pues bien, se coge a un susodicho en medio del tumulto cuando todos están desmadrados y sin posiblidad de llevar el control de la clase. Se le introduce la cabeza en un barreño previamente llenado de agua y se sumerge varias veces hasta que éste deja de echar pompitas, los demás susodichos al comprobar la suerte de su compañero deberán aprender del suceso, o eso... o te tocará llenar otra vez el barreño... y vosotros ¿Qué pensáis?. Ahí os dejo con los geniales Gomaespuma, reflexionado sobre el tema....