viernes, marzo 27, 2009

Empieza la cuenta atrás...

Acabando la semana 36 siento que ya falta poco....
Que misterio el de la vida...
Qué bella es la experiencia de tener un hijo...
y así lo canta Pedro Guerra... preciosa canción llena de sentimiento.

miércoles, marzo 25, 2009

Te amo tanto amor...


En una noche como esta,
hace ya diez años,
giró el mundo,
mi mundo gris
cambiando para siempre mi destino.
Fue una noche fría de Enero,
cuando tu mano
tan cálida
sujetaba la mía
mientras el borrador
desdibujaba fracciones
en el cuaderno de clase.
Nos habíamos conocido en verano,
en un encuentro pactado
para repasar materias numéricas.
Quien me iba a decir a mí
que las ciencias exactas
me saldrían tan a cuenta.
Y desde entonces
varios atisbos de mistad
con matices de algo más,
pero contuvimos el amor
y el aliento
como quien pudiera amansarlo
serenamente
sin pensarlo.
Aquella noche
entre límites y cálculos,
bordeando el infinito con a las manos,
la habitación quedó en silencio
y tus ojos de miel
y mis ojos de menta
hicieron la mezcla perfecta
diciendo todo lo que no decían
nuestros labios.
Tu boca apresó mi boca
suavemente
y dejé inundar por tu amor
ya liberado.
Todo cobró un sentido mudo y nuevo.
Todo cobró un sentido inesperado.
Pasaron, horas
días enteros
dentro de aquel beso
y mientras tanto,
la noche avanzó sólo un minuto,
como si pareciera habernos dado
un indulto de tiempo enamorado.
Pero llegó el miedo
y me hizo mella
y no pude evitar preguntarlo:
- ¿Y ahora que somos?- te dije
- Somos novios- afirmaste alto y claro.
Y nunca una palabra fue tan nuestra,
nunca otra pudo unirnos tanto.
En ese mismo instante
yo ya era tuya
y tú
eras mío sin embargo.
Hace ya diez años
y tengo miedo
del tiempo que ha pasado
sin notarlo.
Desde aquel beso nunca,
nunca,
nos habíamos separado
y ahora estoy sin ti
y tú tan lejos
y mi cuerpo ausente
y desmembrado
extraña cada una de tus gestos,
tu calor
y el tamaño de tus manos.
Lo hacemos por amor,
no lo he olvidado,
lo hacemos porque dentro de mi vientre
crece una sirena que ha brotado
del amor que aumenta
cada día
entre tu corazón y mis labios.
Pero no olvides mi amor
que siempre aguardo
a que regreses cada noche
enamorado,
a que me arropes
con tus brazos.
Que yo cultivo este amor
tierno de orquídeas
como quien guarda su tesoro
más preciado.
Y ahora
vida de mi vida,
recuerda que cada segundo
que transcurre,
te guardo el amor
que no te he dado
para que cuando regreses
algún día,
lo encuentres para ti
bello e intacto.